viernes, 7 de marzo de 2014

Mis muñecas - Primera parte: Nagy y Haru

No tenia muy claro sobre que hacer la entrada hoy, tenia muchas ideas, pero no sabia cual escoger. Al final he decidido presentar la historia y personalidad de mis dos gemelos.

Su historia esta relacionada con la mafia, aunque no del mismo modo en que lo estaba en la historia original. Como ya dije en la entrada anterior, las historias de mis gemelos bjd están modificadas con respecto a los personajes originales de rol, y como este es un blog sobre resinosos, son las historias modificadas las que voy a contar.

Estos chicos son de procedencia mitad noruega, mitad japonesa. Sus nombres originales son Frey y Freiya Gjertsen, aunque, cada uno por una razón, nunca usan sus verdaderos nombres.
Ellos nacieron en el seno de una familia mafiosa. Su padre, un magnate de los negocios sucios y líder de toda la mafia nórdica, cruel, sanguinario y corrupto, con solo un punto débil: su esposa. La madre de los gemelos, una pirata del siglo XXI, dueña de una armada completa que controla todo el comercio marítimo del Pacifico, gran estratega y con un humor sarcástico que solo visita a su marido para, según ella "joderle la existencia un rato, que es muy divertido". Estos "amorosos" padres se odian a muerte, aunque nadie sabe la razón concreta de ello.

Un año después de que los gemelos nacieran, sus padres ya estaban en plena guerra de mafias. En aquel entonces, los bebes viajaban a bordo de uno de los navíos de su madre, rumbo a Japón, lugar donde debían ser recogidos por una familia neutral de yakuzas, para, según acuerdo de ambos padres, estar alejados de su guerra hasta que todo acabara. Pero uno de los bebes nunca llegaría a su destino.
Un error en las comunicaciones dio lugar al malentendido de una orden, y dicha orden fue entendida como bombardear aquel barco. Consiguieron llevar a Nagy de vuelta sin ningún daño, pero Haru despareció completamente en aquel desastre. Sus padres pensaron que había muerto, y la guerra se debuto. Nagy fue a Londres, lugar en el que se encontraba su padre, y su madre dedico años de esfuerzos por encontrar al menos el cadáver del menor, aunque no obtuvo ningún resultado.

Haru:

Lo que nadie sabia era que el gemelo mayor había sobrevivido al desastre y fue hallado horas después sobre un montón de escombros náuticos, a la orilla del mar en Japón por dos monjas. Desgraciadamente, el pequeño se quedo ciego del ojo derecho a causa de la explosión.
Ellas le recogieron y llevaron a su convento, para cuidar de el hasta que alguien le reclamara. Pero lejos estaban sus padres de pensar que el pequeño se encontraba en un convento y seguía con vida, así que nadie apareció. Por lo que tras un tiempo, las monjas le pusieron el nombre de Haru, primavera en japones, dado que le habían encontrado en aquella estación.

El pequeño creció en aquel lugar, ajeno a su pasado y a la historia de sus progenitores. Corría todos los días por el campo, jugaba con las cabras, nadaba en el mar, le cantaba a las flores, y su única preocupación residía en que la madre superiora no le pillara robando los dulces que las monjas horneaban.

Haru es dulce, inocente y despreocupado. No sabe captar las indirectas o los sarcasmos y piensa que todo el mundo es bueno en el fondo, aunque haga cosas malas, el cree, o quiere creer, que esas personas tienen motivos para ser así, y que seguro que algún día cambiaran.
Su peor cualidad es la torpeza, seria capaz de pasar cuarenta veces por un sitio con un piedra en medio y tropezarse las cuarenta veces con la misma piedra, la cuarenta y una vez que pasara, recordaría que en ese lugar había una piedra e iría con todo el cuidado del mundo...pero aun así tropezaría de nuevo. Ademas, tiene la increíble habilidad de perderse hasta en dos metros cuadrados.
El también es muy tímido, sobre todo cuando se trata de mujeres jóvenes, ahí su timidez llega a tal punto que parece haber desarrollado pánico a que le hablen, y cuando lo hacen, termina por salir corriendo.


Nagy:

Ella creció en Londres, siendo la heredera del puesto de "padrino", sin saber si quiera de la existencia de su gemelo en el otro lado del mundo.
Desde pequeña se le enseñó el arte de matar, sin escrúpulos ni sentimientos, sin enseñarle cosas como la empatía o lo que significa el valor de una vida.
Los subordinados de la familia la temían, ya que mostraba siempre una expresión muy dulce y amable, pero si hacían algo mal, ella no tenia reparos en dispararles. No parecía tener sentimientos por nada ni nadie.

A sus nueve años tubo su primer subordinado propio, el hijo de la mano derecha de su padre, un niño que como ella había sido entrenado prácticamente desde la cuna, pero con la diferencia de que él si que tenía sentimientos.
Se hicieron muy cercanos, siempre estaban juntos, pero la tragedia tenia que llegar en un lugar como aquel, el pequeño dio su vida por Nagy cuando un traidor quiso acabar con la chica. Fue en ese momento cuando aprendió el significado de la vida, sintiendo el dolor de la pérdida de su querido amigo.
No volvió a disparar ni torturar a los suyos, pero con el enemigo fue si cabe peor.

Fue en aquel entonces cuando le pusieron el nombre en clave de Nagy y la enviaron a Japón para terminar su entrenamiento y mantenerla a salvo hasta que fuera capaz de protegerse como es debido sola.

Nagy es responsable, seria y madura, y no tiene reparos en arrear un buen capón cuando es merecido y poner a todo el mundo en su sitio. Le gusta el silencio y la tranquilidad. Solo suele sonreír o mostrarse dulce cuando cree que puede conseguir algo con ello o para guardar las apariencias, pero no le gusta, por lo que con la gente cercana para ella suele mostrarse tal y como es.
En el fondo es tan tímida como su hermano y no sabe reaccionar ante muestras de cariño tales como abrazos y ya no decir besos. En esos casos, su nivel de nerviosismo llega a tal extremo que solo puede acabar de dos formas: ella desmayada por exceso de calor en las mejillas, o disparandole a alguien.
Se desenvuelve con facilidad en casi todo, aunque tiene serios problemas cuando se trata de idiomas, ya que ella conoce y habla muchísimos idiomas, pero no sabe diferenciar cual es cual, por lo que termina componiendo frases en dos o tres idiomas al mismo tiempo, eso si, si se tradujese cada fragmento de su respectivo idioma, la frase tendría sentido.



Un buen día, Nagy recibió una carta anónima. La carta hablaba de la existencia de su hermano, con foto incluida y su localización. Ella, tras salir de su asombro y plantearse durante meses si podría tratarse de algún tipo de engaño o trama, decidió ir a comprobarlo.

Los gemelos se reencontraron en el convento a sus dieciséis años de edad, aunque a Haru casi le da un ataque al corazón al ver a una chica con el mismo rostro que el suyo.
Ella acogió en el acto a al chico en su mansión nipona, una mansión demasiado lujosa para la humildad de Haru. Aun así, el hecho de conocer por fin a un miembro de su familia y poder estar junto a ella, era todo lo que el chico necesitaba para ser feliz.

Por su lado, Nagy tardo en contarle a sus padres la noticia, temerosa de que su inocente gemelo entrara en su mundo de muerte y destrucción. Por suerte para los gemelos, sus padres en aquella época mantenían una relación de "amistosa rivalidad" y cuando les contó sobre Haru, hasta fueron juntos a verle.
La primera impresión de Haru al ver a sus padre fue de "esta gente da mucho miedo TT^TT" pero poco a poco se ha ido acostumbrando. Nagy a asumido el reto personal de conseguir que Haru deje de ser un patoso redomado y pueda al menos defenderse algún día, aunque sus esfuerzos, por el momento, siguen siendo en vano.

Y hasta aquí la historia de mis gemelos, ¿demasiado larga? pues aquí no esta completa :D , la ire completando en futuras entradas como "datos curiosos" o algún nombre del estilo que se me ocurra.
Hasta la próxima entrada, un beso corazones C;

No hay comentarios:

Publicar un comentario