domingo, 9 de marzo de 2014

Mis muñecas - Segunda parte: Finny

Hoy quiero presentar a mi ojito derecho, Finnian Montenegro, suena chungo ¿eh?, pero a pesar de lo que pueda parecer con ese nombre, Finny es la alegría de la huerta de mi familia resinil, aunque lleva una buena procesión por dentro el pobre...

Este pequeño chiquillo andrógino (si, es un chico *^*), nació en España, en Ibiza, mas concretamente, aunque tiene ascendencia irlandesa, de ahí su color de pelo y ojos.

Para él, ser de familia rica, mas que algo bueno, fue en parte un desgracia.
Para empezar, no encajaba en los ideales de su padre, un hombre serio y responsable con fijación por el dinero y el éxito. Finny solo quería divertirse, hacer el bago y tocar la guitarra. Pero lo que mas quería, era tener amigos. Segunda razón por la que, la fortuna de su padre, le dificulta las cosas, ya que todas las personas en la isla conocían a su familia y su fortuna, y todos los "amiguitos" que hacia, eran niños a los que sus padres presionaban por interés a acercarse a el. Lógicamente, a medida que iba dándose cuenta de esto, iba disminuyendo su confianza en la personas, aun así, su carácter seguía siendo amigable y alegre siempre.

Aun así, empezó a dar mas prioridad a su vida científica, y a sus deseos por ser medico experimental algún día.
Su primer experimento real fue a sus 8 años, investigaba como poder ver mejor en la oscuridad, experimento provocado por su gran amor a los gatos, pero provoco en él y en su hermano mayor, ceguera nocturna muy acusada por un accidente en mitad del proceso.

Un año después, su madre se fugo del hogar, dejando atrás solo su guitarra, la cual Finny mantuvo consigo hasta la fecha como su objeto mas preciado. 

A sus diez años, un secuestro le marcaría por el resto de su vida, lo que le hizo desarrollar nictofobia en espacios cerrados. También fue entonces, cuando empezó a darse cuenta de que su padre no le quería. Aquellos sucesos empezaron a provocar en el grandes bajones de autoestima y pequeños estados de locura transitoria. Solo su hermano mayor se percato de que sus sonrisas habían dejado de ser alegres como de costumbre.

Poco después, su padre le envió a una academia privada en el extranjero, como sugerencia de su hermano para cambiar de aires. Pero sus inquietudes científicas que le hacían experimentar con otros alumnos, terminaron con su expulsión, tanto de esa academia como de las siguientes en diferentes países.

Con 14 años decidió olvidarse del ambiente de las academias privadas e ingresar en una secundaria publica de un pueblecito de japón. Allí conoció al líder de la escuela, un chico muy serio y responsable, pero también violento. Se odiaban mutuamente con toda su alma hasta que el mayor descubrió las debilidades del pequeño, llegando a acogerle en su casa cuando Finny hizo explotar la suya propia en un accidente relacionado con sus productos de laboratorio. Poco a poco se fueron enamorando perdidamente el uno del otro y Finny consiguió así la época mas feliz de su vida. Pero el destino decidió apartar al mayor de su lado y durante un año, Finny pensó que estaba muerto.

Durante ese tiempo se hundió totalmente, solo pensaba en beber, fumar maría y desfogarse con cualquiera, siempre con una fachada sonriente en el rostro y con aquel carácter alegre y bromista, tratando que nadie se preocupara por él. 

Por suerte, poco a poco fue consiguiendo a sus ansiados amigos, amigos de verdad, sin darse cuenta si quiera de ello, podría decirse que no necesitaba fingir estar alegre con ellos, porque llegaba a estarlo de verdad. Conseguían que olvidara su pasado y se sintiera de nuevo como aquel niño feliz y dicharachero que era hacia años.

Aunque su vida no consistía solo en eso, tras la "muerte" de aquella persona, el decidió no regresar a casa, se quedo con sus nuevos amigos, haciendo sus pinitos como modelo para mantenerse, aunque a causa de su aspecto andrógino, se hizo famoso como modelo femenino, con el sobrenombre de FM. En el fondo, a aquellas alturas de su vida, lo que menos le preocupaba era llevar falda.

Tiene un carácter alegre, despreocupado y le gusta bromear. Aunque es muy inteligente, la mayoría de las veces parece todo lo contrario, además es muy despistado y un vago redomado. 

Tiene mucha paciencia y es muy difícil que se enfade o pierda los nervios. Suele tirarle los trastos a cualquiera que le resulte minimamente mono y/o agradable y se lía con cualquiera que se le insinué, aunque prefiere ser él quien lleva las riendas.


El adora tocar la guitarra, los gatos, los experimentos y la marihuna. Odia con toda su alma la oscuridad, la niebla y a los perros, a los últimos no es que les tenga miedo, simplemente dice que no se lleva bien con ellos.

Hasta aquí la historia de mi querido zanahorio. Mañana mas, pero no mejor, porque eso sigue siendo imposible :D

1 comentario:

  1. Si esque mi Adam quiere mucho a su hermanito pequeño ¬¬ aunque el zanahorio pase de el

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